
LAS MARGARITAS, CHIAPAS A 20 DE MARZO DEL 2022
“Les dejo la paz.
La paz que yo les doy no es como la da el mundo.
Que no haya en ustedes angustia ni miedo.”
(Juan 15,27)
A toda la población de Margaritas
A las distintas denominaciones cristianas
A la opinión publica
Hoy después de un mes, sacudidos por la violencia que se ha estado viviendo, y deseando superar el miedo hemos decidido salir y desde nuestra fe, comenzar a unirnos en torno al Dios de la vida, en su proyecto de amor y respeto, unimos nuestras voces en busca de la unidad, la paz y la armonía de nuestro municipio.
En medio del grave deterioro que ahora vive todo nuestro estado de Chiapas, manifestado en expresiones de mucha inseguridad y que ha traído muchas muertes. Ahora desde este rincón fronterizo azotado por tanta violencia provocada por enfrentamiento de grupos. Manifestamos nuestra preocupación ante las realidades que sufre y vive la gente, en las cuales parece que la vida ha perdido sentido.
Atravesados por este dolor y al cual agregamos el vivido el 24 de febrero en este lugar con pérdidas humanas y algunos heridos, nos sentimos interpelados a movernos desde nuestra fe en el Dios de la vida, a manifestar nuestra preocupación ante estos sucesos en donde parece no se midieron consecuencias y se movieron por intereses, por odio y rivalidad, en una actitud excluyente.
Hoy convocamos a todos los hombres y mujeres a revisar nuestros caminos y ponernos en el sendero de la paz, a superar la apatía y la indiferencia, a impulsar una nueva construcción en la cual todos y todas somos corresponsables.
Invitamos a todas las Iglesias a apoyar, disponiendo el corazón, a favorecer formas de relación respetuosa y con responsabilidad encontrar comunes que nos encaminen a una verdadera hermandad para la paz desde cada uno de nuestros espacios y prácticas que realizamos.
A todas las organizaciones sociales les invitamos, les exhortamos a atreverse a superar diferencias y las que existen dirimirlas por la vía del dialogo, a buscar formas de construir una sana convivencia como era costumbre de nuestros pueblos y ponerse en el camino del respeto, no de la destrucción de la persona.
A las autoridades diversas, les invitamos a favorecer condiciones de encuentro, de diálogo en un pueblo tan diverso, escuchando y atendiendo a todos por igual, procurando atención a situaciones urgentes, salud, inseguridad, agua, etc. Queremos una comunidad, un barrio y un pueblo sin violencia, el alcohol y las drogas generan violencia en la persona, la familia y la sociedad. Invitamos a superar formalismos y protocolos, algunas veces tal vez innecesarias para mejorar la atención y así reconstruir la sociedad.
A las instituciones diversas les invitamos a mejorar la atención a la persona, superando la discriminación y priorizando la dignidad de la persona.
A los medios de comunicación les invitamos a facilitar una comunicación veraz y objetiva que ayude a construir las bases firmes de una sociedad propositiva y dispuesta a la colaboración, superando el apego a los intereses particulares para construir el bien común.
A toda la población en general, les invitamos a hacer esfuerzo de búsqueda de relación que contribuya a reconstruir el tejido social, empezando desde la familia.
Por todo lo anterior sostenemos que la paz se construye en la verdad, en el respeto y en la justicia, ayudemos poniendo toda nuestra creatividad y aportando nuestras capacidades, para construir sociedades incluyentes, superar los racismos, e impulsar modelos de desarrollo, donde se conviva con el entornos en armonía, y dejar un mundo diferente a nuestros hijos e hijas.
Pedimos a Dios que abra nuestro corazón para ser sensibles a las voces de hermanos y hermanas que viven la violencia, la injusticia y la intolerancia.
Todos queremos la paz que viene de Dios, no como la da el mundo una paz maquillada, sino una paz donde haya amor y armonía.
Roguemos a Dios que nos abra el corazón, el entendimiento y nos de la sabiduría para encontrar los caminos de la paz, superar las violencias, desterrar los odios y volver a vivir como hermanos y hermanas.
A T E N T A M E N T E
Equipo coordinador de la Parroquia de Santa Margarita de Antioquia